top of page

Monteviejo, la historia continúa

  • hace 22 horas
  • 3 min de lectura

 Les Fleurs y La Grande Fleur, las nuevas creaciones que expresan el legado familiar y la mirada de la nueva generación.


Bodega Monteviejo una nueva era
Elise Treiber —nieta de la fundadora y actual CEO - y José Mounier, enólogo.

Tierra argentina, alma francesa

Francia ha sido la musa inspiradora de muchos productores vitivinícolas en el mundo. Los grandes vinos de Burdeos, de Borgoña, del Ródano y las burbujas de Champagne, las escuelas o modelos a seguir; y las variedades como cabernet sauvignon, malbec, syrah o pinot, o las blancas como chardonnay y semillón, colonizaron el planeta del vino.


También, es cierto, que hoy los productores trabajan por elaborar vinos que expresen su origen, expresiones de cada región en cada país, con sus uvas autóctonas, y testimoniales de su idiosincrasia; pero, en muchas latitudes, la influencia francesa es innegable.


El Valle de Uco, ha sido desde comienzos de la década de los 90, terreno fértil para el desembarco de inversiones, especialmente, de bodegas franceses, con la vocación de expandir su pasión y savoir faire, debido a las extraordinarias condiciones que ofrece el lugar.


Bodega Monteviejo, es uno de los referentes absolutos del Uco. Ubicada al pie de la Cordillera de los Andes, (Vista Flores, Tunuyán), la bodega nace del encuentro de dos culturas vitivinícolas: la de Argentina y la de Francia. Su nombre hace referencia a Montviel, el histórico château de la familia propietaria.


La historia

Monteviejo comienza en 1985 en Burdeos, Francia, donde la familia Péré Vergé sentó las bases de un proyecto atravesado por la tradición vitivinícola. A fines de los años 90, Catherine Péré Vergé —una figura clave en la industria— encontró en Argentina un nuevo desafío: explorar el potencial del Valle de Uco y dar forma a una bodega que, combinaría la precisión y la elegancia francesa con la expresión del terroir local.


De la mano de Michel Rolland, participó en la creación de Clos de los 7 y fundó Monteviejo.

Sus vinos Festivo, Petite Fleur, Lindaflor y la Violeta, conformar un portfolio de una calidad y una consistencia asombrosa.

 

Hoy, asume nuevos desafíos, y presenta Les Fleurs y La Grande Fleur, dos nuevas líneas que reflejan la actualidad de la bodega y la evolución de un proyecto con más de dos décadas de historia.

 

Bodega Monteviejo una nueva era

Les Fleurs, aparece como una colección que invita a descubrir el Valle de Uco desde otra perspectiva. Una propuesta de cuatro vinos —Malbec, Cabernet Franc, un blend y un Blanc de Noir— que combina distintos territorios como Campo de Los Andes, La Consulta y Altamira, dando vida a vinos que priorizan la expresión frutal, la frescura y el carácter gastronómico, vinos amigables, con tipicidad, deliciosos para disfrutar solos pero también fáciles de combinar con diferentes sabores y cocinas.

 

Por otro lado, La Grande Fleur es un malbec, nacido en un viñedo centenario. Una producción limitada, de enorme calidad. Es un homenaje a Catherine Péré Vergé y una forma de traducir el legado familiar en una nueva expresión.


Un vino con elegancia, para disfrutar hoy, y en el tiempo - para quienes eligen guardar vinos -, un testimonio de un lugar y de una filosofía de trabajo, cargado del valor emocional que representa: la continuidad y la sucesión de un legado entre las generaciones de la bodega.

 

Elise Treiber —nieta de la fundadora y actual CEO — se inicia una nueva etapa, en la que el legado se proyecta con una mirada contemporánea. Junto al enólogo José Mounier, esta generación continúa explorando el Valle de Uco desde el viñedo, sumando nuevas lecturas sin perder la esencia.

“Ser la nueva generación implica asumir una responsabilidad muy grande, pero también una oportunidad: seguir construyendo sobre lo que ya existe, aportando una mirada actual sin perder la esencia de Monteviejo”. “Les Fleurs nace de esa búsqueda por reinterpretar nuestro origen. Es una forma de conectar distintos lugares del Valle de Uco y mostrar que todavía hay mucho por descubrir dentro de nuestra propia historia”, señala Elise Treiber.“La Grande Fleur es un vino muy especial para nosotras. Tiene que ver con agradecer, con recordar y con transformar ese legado en algo que siga vivo, proyectándose hacia el futuro”, señala Treiber.

El Valle de Uco sigue siendo el eje y el hogar del proyecto. Su condiciones geográficas, de clima y suelo, les permite trabajar con una materia prima de enorme calidad. Un trabajo minucioso en el viñedo, acompañado por una enología de raíz francesa, no puedo dar otra cosa como resultado que vinos deliciosos que son la expresión del origen.

 

Una bodega donde conviven tres generaciones de mujeres, el trabajo en el viñedo y una sensibilidad que entiende al vino no solo como producto, sino como experiencia. Felicidades a Monteviejo por estos lanzamientos, y por muchos más, que no pueden faltar en nuestras cavas.

 

Comentarios


Suscribite a mi Newsletter y recibí tu primer curso gratis

¡Gracias!

  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter
  • Pinterest
bottom of page