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Al gran bartender argentino salud!

  • hace 1 día
  • 5 Min. de lectura

El 15 de abril celebramos Día del Barterder argentino, fecha que coincide con el aniversario de la Asociación Mutual de Barmen y Afines (AMBA), fundada ese día de 1941.

Día del Bartender Argentino

Había una vez una coctelería argentina

Sabemos que todo lo que pasa en el país de América del Norte, en materia de bebidas y cocteles, repercute en otras urbes del mundo. Y así como Argentina tiene su historia cuando hablamos de vinos y cocina, la tiene cuando se trata de cocteles, y por eso no ha sido ajena a lo que aconteció en otras latitudes.

 

La nueva Era de Oro de la cocteleria mundial, llegó a estas tierras. Nuevos bares, con una nueva generación de bartenders que se luce en las barras, libros de autoría local, marcas globales con cada día más presencia, producción local de gines, vermuts y licores, incluso Sommeliers con más conocimientos y herramientas para lograr una mejor sinergia con el bartender y un mayor desarrollo del negocio gastronómico. 

 

Pero, lo que no todos saben, es que este momento, no es casual, ni sacado de la galera; sino una continuidad del pasado más glorioso de la noche rioplatense.

Hay una historia, con unos señores, que hicieron una labor maravillosa tras las barras, que sembraron un terreno fértil para que otros, llegado el momento, rescataran ese valioso legado.

 

Aquellos años locos

Si nos vamos muy atrás, a los comienzos del Siglo XIX, hay un antecedente en las pulperías, algo así como el equivalente criollo a los “saloons” del lejano oeste americano. La pulpería era el sitio rural de encuentros y peleas también, donde el gaucho se acercaba a beber algo fresco, donde se mezclaba ginebra, caña y vermut; hoy muchas de ellas convertidas en almacenes o tiendas de rubros generales en el interior provinciano.


En 1910, con el cambio de siglo y los festejos del primer centenario, se abrían los cafés, las confiterías, los restaurantes y los hoteles en la ciudad de Buenos Aires. Con la llegada de los inmigrantes, también llegaron sus usos y costumbres, y su apetito por el vino, los vermuts y los amargos.


En 1920, regia la Ley Seca en los Estados Unidos, por tal motivo, muchos bartenders americanos sin trabajo y obligados al exilio, viajaron por el mundo, donde años más tarde dejaban sus enseñanzas en bares en Londres, Roma o Paris. No es casual que para los años 50’ la mejor cocteleria de Latinoamérica, se disfrutaba en Lima, en la isla de Cuba y claro, en Buenos Aires, como resultado de ese intercambio entre los cantineros.


En los años 30’ surge la primera generación de bartenders, como Santiago Pichín Policastro, Rodolfo San, Eugenio Gallo, Raúl Echenique, Enzo Antonetti, Manuel “Manolete” Otero, entre otros. Asimismo, desde principios del Siglo XX, ingresaban bebidas importadas, otras se producían en el país bajo licencia y otras eran de industria 100% nacional. Estos bartenders escribieron los primeros anales de una coctelería de clase mundial en argentina.


Así llegamos a los años 1950 y 1960, cuando se disfrutó en la noche porteña, de una coctelería maravillosa que nada tenía que envidiar a la de otras capitales del mundo. En esos años, cada casa tenía en su living un mueble bar, donde el dueño hacía de anfitrión, y recibían a sus invitados con su Dry Martini.

Día del Bartender Argentino
Hombres y mujeres por igual, conforman una verdadera legión de bartenders con ADN argento

Llegarían los 70’ y los 80’ y todo se iba a enfriar y vendría un intervalo, para luego resurgir en el 2000. Debido a la falta de bebidas importadas, la nueva generación de bartenders, hombres y mujeres por igual, comienza a trabajar con productos locales, fueron a las góndolas y rescataron bebidas argentinas como Pineral o Hesperidina, otras bebidas como Cynar, de consumo tradicional en nuestro país, incluso el vino, que también estaba en plena reconversión se subió a la barra, y paso a ser un ingrediente protagonista de muchos cocteles.

 

Surgen bares como Mundo Bizarro, Gran Bar Danzón, algo más tarde el 878, Doppelgänger; y muchos más; todos marcaron un cambio, y buscaron recuperar la identidad de la coctelería porteña que se había perdido. Hoy Argentina, tiene una oferta fabulosa de bares, varios reconocidos y premiados en el mundo.

 

Campeones del “shake”

Ademas de los 3 Mundiales de Futbol que conquistamos y de las que nos sentimos orgullosos, debemos recordar que, en cocteleria también somos campeones,

El Pato, Mar del Plata, De María y Ferrocarril, entre otros, fueron cócteles famosos en esos años de oro. Pero El Pato tiene su capítulo aparte.


En 1954 A.M.B.A. (Asociación Mutual de Barmen y Afines de la Rep. Argentina) le encomienda a Santiago “Pichín” Policastro la representación argentina en el Congreso y Campeonato Mundial de Coctelería a realizarse en Berna, Suiza ese año. Pichín presentó ante las autoridades de la I.B.A. (International Bartenders Association) la petición de nuestra asociación nacional para obtener la membrecía de la mencionada asociación internacional dado que aún no pertenecíamos a ella. Además es invitado a competir en el torneo de coctelería donde gana e; “Oso de Berna” con un excelente trago: El Pato.

 

La nueva era dorada del Siglo XXI

Hoy vemos una hermosa generación de bartenders, que se suman a otro pelotón ya más cerca de los 40 y con una rica experiencia, que vienen a reeditar esos momentos de gloria de los grandes maestros que pusieron a la coctelería nacional en el podio mundial entre los años 1950 y 1960.


Hoy la coctelería argentina, nos da la posibilidad de salir a beber, con la tranquilidad de que las cosas están bien hechas. Desde ya, hay para todos los gustos, queda en cada uno encontrar el lugar y tu bartender favorito.


Buenos Aires no duerme, es una frase que la define de pies a cabeza, y esto se debe a que, entre los cafés, las confiterías, los bodegones, centenares de restaurantes y los bares, siempre hay una mesa disponible para beber y una cocina abierta.

 

Es cierto que, nunca como antes, los argentinos tuvimos al alcance una oferta de bares como la que hoy se exhibe, pero esto no es casual, por el contrario, es un legado que forjaron grandes bartenders argentinos de otros tiempos, y que hoy una nueva legión de profesionales, la valida cada día y la vuelve a posicionar.

 

No hay dudas que, Argentina tiene sus vinos, su carne, su dulce de leche, sus empanadas, y entre tantas otras delicias, su coctelería y sus interpretes. Por eso, este 15 de abril tenemos una cita, en las barras, para brindar por todos los bartender argentinos, que nos regalan momentos de felicidad en cada uno de sus cócteles. Salud y éxitos!

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