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Consejos para ser un buen anfitrión

Arranquemos el año repasando unos pequeños pero útiles tips para brindar un servicio correcto de vinos a nuestros invitados

Servicio correcto de vinos

 

¿Existe un momento más lindo que abrir una botella o preparar un coctel y atender a nuestros amigos?  Sin duda que no.

Desde luego, en casa, siempre podemos ser un poquito menos formales de lo que son los Sommeliers en restaurantes, pero no menos correctos.


Si seguimos ciertas reglas y estándares de un servicio, vamos a lucirnos como buenos anfitriones, vamos a dejar contentos a nuestros invitados y especialmente, vamos a disfrutar mejor esa botella o ese combinado que elegimos.

Y recuerden siempre, que no importa el valor del vino; el vino y los invitados siempre merecen un servicio atento, por que el verdadero valor esta en los buenos momentos y en la compañía.

 

Modelos de copa

Es verdad que existen muchos modelos de copa, para estilos y hasta para variedades de uva. Pero, sino queremos complicarnos, o simplemente porque no tenemos espacio, es aconsejable pocos modelos, pero de calidad.

 

Siempre que podamos, copas de cristal, transparente, borde fino, base firme, tallo alto, cáliz cerrado ligeramente hacia la boca (para contener los aromas).

 

Ahora, lo ideal serían tres modelos: una copa para vino blanco, rosado, y espumoso, que puede ser del mismo diseño, pero más pequeña que la de tinto.

¿Por qué? Porque el vino tinto amerita un cáliz de mayor diámetro, con una mayor superficie de contacto del vino con el oxígeno para expresar su caudal aromático.

 

Los vinos blancos, rosados, y espumoso, merecen una copa de menor capacidad, dado que se sirve en menores cantidades; y se va rellenando la copa, mientras el vino se mantiene fresco en una frapera con agua y hielo.


Si quieren solo un modelo de copa, elegiría un tamaño intermedio, y sirvo mas o menos cantidad, según se trate de tinto o de otro vino.

 

Es una tendencia en el mundo, que los espumosos de alta gama admiten la copa de vino blanco ya que su complejidad se expresa aún mejor.


Y si fuera posible otra copa, pensaríamos en una pequeña, para vinos dulces, destilados y licores, para acompañar el postre o la infusión.

Y con esta selección de copas ya tenemos el equipo para salir a la cancha a lucirnos.

 

Juntos sí, revueltos no

Copas y vinos

Una pregunta que me hacen a menudo, cuando me toca dictar una charla o cata, es ¿si es posible tomar varios vinos y otras bebidas en una misma ocasión? La respuesta es, por supuesto que sí.

 

Es más, diría que no hay nada más divertido que probar distintas vinos y bebidas, siempre en cantidades moderadas.

 

Lo importante es darle a los vinos y bebidas un orden. En ese sentido, aconsejo comenzar por las bebidas que son opciones ideales de aperitivo, y aquí hay un repertorio abultado, desde una copa de espumoso, hasta un coctel seco, con un perfil fresco como un Martini Dry o dulce amargo como un Negroni o un Americano, o bien un vermut, o una copa de vino fortificado seco como un Porto Dry o un Jerez tipo Fino o una Manzanilla, ni que hablar una copa de espumoso o un coctel con burbujas como el French 75, de mis favoritos.

 

Luego continuar con los vinos blancos, naranjos, rosados y tintos. Siempre hay que atender el estilo del vino, si tiene o no madera, si es liviano o más pesado en boca, etc.

 

Luego iremos por las opciones de postre, y aquí tenemos varias propuestas que van desde los vinos dulces y los fortificados, hasta un final de la mano de las bebidas destiladas de alto grado como un Cognac. o un ron o licores como el triple sec y otro.

 

Lo que nunca puede faltar, desde que nos sentamos a la mesa y hasta que nos vamos, es una bebida sin alcohol, para ir alternando y así gestionar mejor la ingesta de alcohol. Puede ser el agua, lógicamente, y porque no un vino sin alcohol o bien sumar a la propuesta un vino de baja graduación, (6/7 grados de alcohol), que los hay y son buenas alternativas para medir el consumo total.

 

Un consumo moderado del vino, y siempre tratando de alternar con bebidas sin alcohol, nos permite al final de la ocasión, beber mejor, de manera más saludable y no tener los efectos de la resaca al día siguiente que son muy molestos.

 

¿Y la botella abierta?

Cuando consumimos dos copas de una botella, y queremos conservar el resto, sería recomendable, utilizar una bombas de vacío (que se pueden adquirir fácilmente en todas las tiendas o vinotecas) que, mediante un mecanismo sencillo, desplazan el oxígeno de la botella y permite que se conserve el vino durante algunos días.

 

Si vamos a consumir el resto del vino, dentro de 1 o 2 días, no habrá inconvenientes. Si vamos a demorarnos más días, asegurar resultados es incierto. Si se guarda en la heladera es mejor, puesto que el frío es conservante.


Otra opción es comprar las botellas de volúmenes menores, aunque lo mejor en estos casos, es invitar amigos y hacer juntos el esfuerzo para darle a esa botella el final que se merece.



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